Las plantas reviviscentes no están muertas, están tan secas que lo parece. Estas plantas romper el vínculo con el agua y logran sobrevivir.
Tenemos que conseguir un cultivo que tolere la pérdida de agua sin morir y ayudar a los agricultores a superar la sequías. Garantizando de esta forma los alimentos durante épocas de sequía y altas temperaturas.


Solo existen 135 especies de plantas reviviscentes, son súper raras; sin embargo, el gen de la resurrección es bastante común. Este gen está presente en el ADN de todas las plantas que producen semillas.
Todos los cultivos que tenemos producen semillas y tienen la información genética necesaria para ser reviviscentes pero no los activan durante las sequías. Por esto mismo, el trabajo de investigación de Jill Farrant, se centra en intentar activar estos genes sin perjudicar a la planta y adaptarlo al sistema de producción alimenticio.
Con un enfoque multidisciplinar, el Laboratorio de Estrés Vegetal de Farrant utiliza la biología molecular, la bioquímica, la biología celular y la fisiología para comprender los mecanismos de protección utilizados por las plantas reviviscentes para sobrevivir en condiciones áridas. Con estos datos, pretenden utilizar la biotecnología para probar alteraciones genéticas informadas para la producción de cultivos tolerantes a la sequía.
Aunque las semillas modificadas modificadas genéticamente, hacen saltar las alarmas de algunos, en realidad no tiene por qué. El motivo es el siguientes, tras años de investigación y diversas colaboraciones, su laboratorio ha establecido que los genes que las reviviscentes utilizan en sus raíces y hojas como respuesta al estrés por sequía son en muchos casos los mismos que emplean los cultivos convencionales (como el maíz y el arroz) para la desecación de las semillas.
A lo largo de su carrera, la profesora Farrant se ha consolidado como líder mundial en el campo de la tolerancia de las plantas a la desecación, trabajando tanto con semillas como con plantas revivificantes.
Además de su calificación A de la Fundación Nacional de Investigación, Farrant es titular de la Cátedra de Investigación Sudafricana (SARChI) de Estudios de Biología de Sistemas sobre Tolerancia de las Plantas a la Desecación para la Seguridad Alimentaria, en el Departamento de Biología Molecular y Celular.
En 2022, nuestra investigadora, ha recibido el deseado Premio de Investigación Georg Forster de la Fundación Alexander von Humboldt. Ha recibido varios galardones más en su carrera como el el premio L’Oréal UNESCO “For Women in Science” en 2012.
